Comunicabilidad con los Espíritus
Los Espíritus son seres humanos desencarnados. Ellos son los que éran cuando entre
nosotros: buenos o malos, serios o juguetones, trabajadores o perezosos, cultos o mediocres
verdaderos o mentirosos.
Ellos están por todas partes. No están ociosos, por el contrario, ellos tienen sus ocupaciones, como
nosotros, los encarnados, tenemos las nuestras.
No hay lugar determinado para los espíritus. Generalmente los mas imperfectos están junto a nosotros, por
causa de nuestras imperfecciones. No los vemos, pues se encuentran en una dimensión diferente a la nuestra,
pero ellos pueden vernos y hasta conocer nuestros pensamientos.
Los espíritus actúan sobre nosotros pero esa acción es casi que restingida al pensamiento, porque ellos no consiguen
actuar directamente sobre la materia. Para eso, ellos necesitan de personas que les ofrezcan recursos especiales: Esas
personas son los llamados Médiums.
A traves del médium, el espíritu desencarnado puede comunicarse, si le es permitido y si quiere.
Esa comunicación depende del tipo de mediumnidad o de las facultades del médium: puede ser por el habla (médium parlante)
, por la escritura (médium de psicografía), por golpes (tipología), etc. Pero, toda y cualquier comunicación no debe ser
aceptada ciegamente; necesita ser encarada con reserva, examinada con el debido cuidado, para que no seamos
víctimas de espíritus mistificadores.
La comunicación depende de la conducta moral del médium. Si es una persona íntegra, de buenos proncipios morales,
ofrece campo para la aproximación y manifestación de nuevos espíritus. Francisco Candido Xavier por ejemplo,
es un buen médium, por las cualidades morales de que es portador.
La doctrina Espírita alerta a las personas muy crédulas contra las mistificaciones y contra los falsos médiums,
que intentan engañar al público poco conocedor en cambio a ventajas materiales. Por eso, es importante que,
antes de escuchar una comunicacion, la persona se esclarezca con respecto al Espiritismo.